CÓMO COMER MÁS SALUDABLE EN EL TRABAJO, A PESAR DE TODO

Debido a las largas jornadas de trabajo, el estrés y el aburrimiento comer saludable en el trabajo es un desafío para cualquiera. Sin embargo, trabajar sentado delante del ordenador durante ocho horas o más, con descansos de mala calidad y picoteando comida poco nutritiva sin parar, empeora la salud, aumenta el cansancio y disminuye tu productividad.





¿Por qué no comes saludable en el trabajo?


Existen muchos motivos por los que comer saludable en el trabajo puede convertirse en un reto. Estos son los más habituales:


1. Inviertes poco tiempo en el desayuno. El problema de una mala alimentación en el trabajo empieza incluso antes de la jornada laboral. Por apurar las horas de sueño hasta el último momento, muchos trabajadores tienden a saltarse el desayuno. Al llegar al trabajo el agujero en el estómago se hace notar y es muy fácil terminar comiendo galletas, bollos industriales, golosinas, chocolate y otros alimentos azucarados, ricos en grasa y calorías.


2. Tus compañeros te ofrecen comida sin parar. Compartir comida entre compañeros de trabajo puede ser un bonito detalle, siempre y cuando no se convierta en una costumbre. El problema es que, casi siempre, la comida que se ofrece entre los trabajadores es todo menos saludable, y tener que resistir a la tentación se convierte en una tortura.


3. Los cumpleaños siempre se celebran con comida (y no saludable). Sabemos que la comida es un elemento de celebración en nuestra cultura y que los cumpleaños de los compañeros no se quedan atrás. Rechazar el trocito de pastel de tu compañero/a puede resultar incómodo, al poder relacionarse con un rechazo o falta de gratitud hacia la persona.


4. Recibes recompensas en forma de comida. Muchos supervisores y gerentes piensan que premiar a los empleados con comida es una buena manera de celebrar los logros empresariales. La intención de crear un buen ambiente de trabajo y mantener a los trabajadores felices y motivados es importante. Sin embargo, el hecho de que la comida con la que se premia a los empleados no sea saludable resulta contradictorio, ya que serán esos mismos alimentos los que van a afectar negativamente en su salud y en el desempeño laboral.


5. Las máquinas expendedoras de tu oficina no brindan opciones saludables. La falta de tiempo, la pereza y la desorganización a la hora de planificar y elaborar comidas y snacks saludables para llevar desde casa convierten frecuentemente a la máquina expendedora en tu mejor aliado para combatir el hambre y la ansiedad. Sin embargo, sabemos lo complicado que es encontrar opciones saludables, nutritivas y saciantes en ellas.


6. Comes en tu escritorio. El estrés, las prisas y las tareas pendientes te llevan a comer delante de tu ordenador mientras respondes a los emails y revisas los documentos. Esta forma de comer no te permite ser consciente y atender a las señales de tu cuerpo. Al final, terminas comiendo porque quieres llevar algo a la boca para calmar la ansiedad, y no porque tienes hambre. Lo peor de todo es que los alimentos que buscamos para calmarnos suelen ser azucarados, calóricos y nada saludables.


CÓMO COMER SALUDABLE EN EL TRABAJO: SOLUCIONES PRÁCTICAS


1. Empieza la mañana con un buen desayuno. Acuéstate un poco antes para dormir lo suficiente y tener tiempo para desayunar tranquilamente antes de irte a trabajar. Dejar todo preparado para el día siguiente también te va a dar más margen de tiempo. Para tu desayuno elige una opción saludable y saciante. Aquí te dejamos algunas ideas.


2. Prepara comida para llevar el día anterior. De esta manera, la falta de tiempo por la mañana no será una excusa para no tener nada que llevar al trabajo. Y si de verdad no dispones de tiempo, recuerda que en Salad Planet disponemos de comida rápida y saludable para llevar. Además, es recomendable coger snacks saludables, por si te entra hambre entre horas. Con algo de fruta, yogures, frutos secos o un sándwich saludable para comer entre horas, evitarás el paseo a la máquina expendedora, ganarás salud y ahorrarás dinero.



3. Aléjate de tu escritorio a la hora de comer. Aunque no te des cuenta, comer delante de tu ordenador hace que comas con prisa y estrés. Así que, por favor, haz el favor de tomarte un respiro y alejarte de tu escritorio para comer. Esto te permitirá destensar el cuerpo, masticar más despacio y ser consciente de las señales de hambre y saciedad. De esta manera, conseguirás evitar los atracones generados por la ansiedad en el trabajo.


4.Toma pequeños descansos para pasear o mover el cuerpo. A veces, comemos mal porque estamos estresados o aburridos. Piensa cuál es realmente el motivo por el que quieres comer y busca otra solución. Tomar descansos de 10 minutos cada dos horas para mover los músculos y destensar la mente, te ayudará a calmar la ansiedad y ser más productivo cuando vuelvas a trabajar.


5. Regala detalles que no involucren comida. Existen otras formas de sorprender y mostrar el aprecio que les tienes a tus compañeros de trabajo. Una nota sorpresa en el escritorio, estar dispuesto a ayudar siempre, un pequeño regalo como unas entradas para el cine, una foto de los dos con algo escrito detrás o pasar a recogerlo si vas en coche puede ser mucho más significativo que unas galletas de mantequilla.


Y, por supuesto, no te olvides de compartir este post con tus compañeros, ¡Seguro que te lo agradecen! 😉


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